lunes, 3 de diciembre de 2007

AGONIA.

Oh enamorado

que vamos por la vida separados

por geografía diferente.


De ardor estamos unidos.


Mi pubis azabache te espera

en la agonía estremecida.


En el supremo cansancio,

con tu cuerpo de labriego

ven a surcar mis entrañas.


Mis pechos son dos silencios

que tiemblan,

buscando tu boca.


Llena mi alma con tu sangre.

Dame la embriaguez inmensa,

en el rostro invisible de la noche.


En la germinación silenciosa

seré el beso ardiente.





2007-09-15 03:16:50 99 lecturas en Escritorium.

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